domingo 28 de diciembre de 2008

La Frase de El Mundo

“El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchnet, considera que hay una ‘contradicción permanente entre los derechos humanos y la política exterior de un Estado’.”

Noticia de Prensa


Kouchner ha sido siempre un activista –a veces muy controvertido- de los derechos humanos. Fundó Médicos sin fronteras y posteriormente Médicos del Mundo, e hizo campaña ante los organismos internacionales en pro del “derecho de injerencia”, es decir, de la legitimidad de inmiscuirse en los asuntos de una nación cuando en ella se violen los derechos humanos. Cuando llegó al ministerio creó una Secretaria para la defensa de los estos derechos. Acaba de decir que se arrepiente de haberlo hecho porque la política exterior de un Estado está en contradicción con los derechos humanos. ¿Qué pensar de una afirmación así? Lo más fácil es tacharla de cínica. Pero eso elude el problema, porque él también lo hubiera dicho cuando veía los toros desde la barrera. Estamos hablando de la “tragedia ética”, que conviene no olvidar. Las normas éticas son la mejor solución que hemos inventado para resolver los problemas de la convivencia, pero sólo funcionan cuando todo el mundo las cumple. Por eso hay que considerar a quien las viola como un peligro público. Nos está empujando hacia la selva, donde sólo rige la ley del más fuerte. El inmoral corrompe siempre. Fuerza a los demás a tomar medidas para ponerse a salvo. Cuando se trivializa sobre temas éticos, cuando se aplauden los excesos de poder, cuando toleramos comportamientos injustos, desleales, deshonestos, estamos abriendo la puerta a cualquier indignidad.

domingo 21 de diciembre de 2008

Esta semana he publicado en LA VANGUARDIA el artículo "Las Burbujas" y en EL MUNDO el siguiente comentario (ver entrada anterior).

La Frase del El Mundo

"La Navidad es un símbolo religioso y me extraña que a nadie se le haya ocurrido quitarlo."

José Antonio Marina

Para mí, la Navidad es una fiesta religiosa. Celebro el nacimiento de una personalidad excepcional y conmovedora: Jesús de Nazaret, de la que no quiero olvidarme. Ya sé que no nació ese día, ni siquiera el año en que se dice que nació. Por eso es una celebración simbólica. Me gustaría que, por un día, dejáramos de empantanarnos en peleas mezquinas, y recuperáramos la brillantez de esa figura, que , se mire como se mire, es Patrimonio Espiritual de la Humanidad. Antes tendríamos que recuperar otra idea, enturbiada por fanatismos de todos los colores: la importancia humanizadora de la religión. La especie humana es inteligente y feroz, y la noción de Dios funcionó como gran idea reguladora, como representación ideal de un modo más digno de vida, como limitadora del poder político. Es evidente que un concepto tan poderoso tenía que ser instrumentalizado por todo tipo de poderes; laicos o eclesiales. Pero su energía liberadora consigue zafarse de esas trampas. Jesús fue un hombre de fe, y el núcleo de su mensaje es: La bondad es más fuerte que el mal. Hay que tener mucha fe para admitirlo. Y más todavía para obrar en consecuencia. Su segunda afirmación fue: la bondad es la encarnación de Dios. Dicho de forma abrupta: Dios es una acción. ¡Cuánta claridad!

domingo 14 de diciembre de 2008

El día 10 presenté en Sevilla, al Observatorio Andaluz de la Lectura, el informe que había elaborado en Comité científico que presido. Vimos muchas posibilidades, algunas deficiencias, y la necesidad de cambiar el enfoque de las campañas de fomento de la lectura, a la vista de que los resultados no acaban de ser satisfactorios. El jueves 11 presenté en Barcelona La Pasión del Poder. Como siempre, la comida con el entusiasta e incansable Jorge Herralde y con Lali Gubern fue entrañable y divertida. Barcelona, bellísima.
Por fin voy a convertir Palabras de Amor en una fenomenología del enamoramiento a través de las cartas de amor. Algunas historias son excepcionales, como la de Víctor Hugo y Juliette Drouet, o las de Abelardo y Eloisa, o las de Simone de Beauvoir o Kafka.
La Universidad de Padres sigue su andadura. Y esta semana, entre el lanzamiento de la Universidad y la presentación del libro, he dedicado toda la semana a los medios de comunicación. Pero he tenido una semana reposada y Palabras de Amor ha avanzado mucho.
Publico en LA VANGUARDIA el artículo “Los Tulipanes”, que sería un capítulo para un divertido proyecto que se titularía: Historia de la Economía Golfa.
Este fue al comentario de EL MUNDO (ver entrada anterior).

La Frase de El Mundo

"Division en el Supremo sobre el derecho a objetar la Educación para la Ciudadanía"
Noticia de Prensa

En el derecho anglosajón existe la figura del “amicus curiae”, del “amigo del tribunal”, una persona que voluntariamente envía un informe a los jueces sobre el asunto que están considerando. Me gustaría ejercer aquí ese papel en el tema de Educación para la Ciudadanía. La pregunta importante es: ¿Debe la escuela formar la conciencia del alumno? Muchas personas tal vez responderán negativamente, recordando los adoctrinamientos de los estados totalitarios. Pero si a esas mismas personas les preguntáramos si debemos enseñar valores en la escuela, posiblemente dirían que sí, sin darse cuenta de que se trata de la misma cosa. No se puede enseñar valores morales sin formar la conciencia moral. Más aún: no se puede educar sin transmitir valores morales. , sin decir a los alumnos que la corrupción, la violencia, la injusticia, la tiranía son malas, y que la responsabilidad, la veracidad, la honradez son buenas. Lo otro es mera transmisión de conocimientos. Los que recuerdan a las dictaduras olvidan que vivimos en una democracia. La educación pública tiene la responsabilidad de formar la conciencia ciudadana. No hay escuela neutral, porque no vivimos en una sociedad neutral, sino en una sociedad que se rige por valores constitucionales, que son, no lo olvidemos, valores éticos, no políticos.

domingo 7 de diciembre de 2008

Juan José Tamayo me invitó a participar en unas reuniones que celebran semanalmente un grupo de cristianos comprometidos. Les hablé, porque así me lo pidieron, sobre la laicidad. Volví a repetir lo que dije en la conferencia que dí a la Asociación de Teólogos Juan XXIII. El fundamento de la laicidad es situar el vínculo social en aquello que unifica a todos los hombres, que es el uso de la razón. Es más un proyecto que una realidad. El jueves 4 volé a Las Palmas de Gran Canaria para dar dos conferencias sobre la lectura. Una a técnicos bibliotecarios, y otra al público en general.
Palabras de Amor continúa su marcha. Me parece que a lo largo de la historia hay un esfuerzo por convertir en constante el amor apasionado. Hay una aparente contradicción entre el afán de eternidad que parece incluir el enamoramiento, y la dificultad para convertir ese sentimiento en una vida amorosa. Según las cartas y las historias que reviso, resulta más sencillo morir de amor que vivir de él.
Escribí para PSICOLOGIA PRACTICA un artículo sobre "La Universidad de las Parejas". En LA VANGUARDIA uno sobre “El Destornillador”, y en EL MUNDO, el comentario siguiente (ver entrada anterior).

La Frase de El Mundo

"Condenada a 45 días de prisión y un año de alejamiento a una madre que abofeteó a su hijo de diez años por no hacer los deberes."

Noticia de prensa

Las elevadas tasas de violencia contra los niños exigen que extrememos la protección de la infancia. Pero que este caso haya llegado a un Tribunal Penal no creo que contribuya a resolver el problema, sino a agravarlo. ¿Tiene sentido condenar a una madre a un año de alejamiento de su hijo de 10 años?¿Cómo se puede cumplir esa sentencia?¿Alejando a la madre de la casa o alejando al niño? Lo sucedido es un ejemplo de la enorme confusión educativa que padecemos. Pondré otro de dirección contraria. En Francia se está pensando fijar la responsabilidad penal de los niños en los 12 años, y se rumorea que eso implicaría poder encarcelarlos a tal edad. Por motivos presupuestarios, se pretende reducir la misión de los educadores sociales , y dejar el problema en manos del código penal. No es el buen camino. Los padres necesitan un gran apoyo para educar a sus hijos. La escuela debe acercarse a la familia, y los servicios de asistencia social a la infancia deben trabajar desde la escuela. Algunas iniciativas –como el Programa de Escuelas Espacios de Paz, de la Junta de Andalucía- están resolviendo problemas como el que hoy menciono con más eficacia que los Tribunales. Una vez más quiero recordar que “Para educar a un niño, hace falta la tribu entera”.